Réquiem
No soy quien quise ser,
finalmente lo puedo admitir,
solo debo sobrevivir esta noche
con el corazón envuelto,
amarrado, como un loco de atar.
Te amé de cerca
de donde no pude escapar,
yo tu consuelo y tu mi refugio,
sin nada entre nosotros,
sin poderte alcanzar.
Te amé con todo lo que tuve
en un momento de eternidad,
perdidos por una noche
entre el tacto, el calor y la sal.
No soy quien quise ser,
los caminos se torcieron sin mi saber,
y aunque no quiero alejarme tu lado
parece finalmente, que es la hora de andar.
Te amé en secreto,
en silencio y en la oscuridad,
como se hace con las cosas sagradas,
aquellas que jamás podrás tocar.
No se qué es lo que seguirá,
ahora que debo enfrentar la sombra,
no se en qué terminará,
pero de los pedazos que quedan de mi
te enseñaré que aún puedo volar.
Y cuando esté muy lejos de aquí
cuando haya buscado mi felicidad
no se qué es lo que encontraré,
solo sé que te voy a extrañar.
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