22 agosto 2006

In Memoriam de CRC

En un día como este acalló el pecho tu aliento ¿recuerdas padre? No era tan frío como hoy, no estábamos encima de la ciudad, sino ahogándonos en su concreto y sus sirenas.

En un día como este se derrumbó la montaña, tu sonrisa y los brazos enormes que nunca me volverán a cargar ¿recuerdas padre? No había un cielo tan grande ni este olor a tierra fresca.

En ese día las flores significaban otra cosa y los pájaros podían cantar sin decir nada.

En un día como este, estaba yo lejos de casa, y ni siquiera me pude despedir ¿recuerdas padre?

Ahora mi nombre está pintado sobre tu lápida y es tan difícil dejarte atrás al final del camino esbelto, en esta colina, sin poderte abrazar.

Padre, ya no eres sino polvo, hueso y memoria. Igual que yo.